Los
elementos semafóricos, que serían instalados en zonas escolares y tramos de
alto flujo vehicular para facilitar el paso de los peatones, tendrían como
principal novedad la sensibilidad al tacto. Es decir, la persona podrá acercar
su mano al equipo y este detendrá a los vehículos y motocicletas, pasando de
verde a rojo en cuestión de segundos.
“Si el
semáforo está en rojo, el controlador le dirá ‘espere’, y una vez se active el
pito o alarma la persona podrá cruzar. Los cambios de rojo a verde serán
seguros para permitir el paso. Estamos haciendo las evaluaciones desde el SETP
para que en los cruces peatonales y la zona centro podamos instalarlos”,
mencionó César Yáñez, gerente del Sistema Estratégico de Transporte Público.
El propósito
de lo anterior es que en 2023 en la ciudad se instale el mayor número posible
de semáforos peatonales inteligentes, garantizando la seguridad de este
importante actor vial.
